viernes, 23 de noviembre de 2007

contando cuentos ...


durante muchos años he vivido la magia de los cuentos como espectadora, si bien una espectadora totalmente entregada, porque era comenzar la voz del cuentero o cuentera de turno y abrir la puerta a un mundo maravilloso, y he llegado a salir levitando de algunas de las contadas a las que he asistido. Siempre he envidiado esa capacidad de emocionar, de provocar, de transportar de los cuenteros, y siempre he querido intentarlo porque, por charlatana sin discusión, siempre tengo algo que contar.


Una vez que empiezas en esto te das cuenta de que no es tan fácil como a simple vista parece, y es justo eso lo que es necesario conseguir, que la gente que te escucha piense que te sale solo que es así de sencillo como ponerse hablar en la cola del pan. (¿todavía se hace cola para comprar el pan en algunas panaderías?).


No se ve lo mismo desde el escenario que desde fuera, y al igual que yo tengo la sensación de que no sé transmitir, la gente me dice que sí lo hago, y encima me pongo chula, jejejejeje, esto es muy fuerte, vivo con una extraña desde hace unos taitantos años, y no me he enterado, fíjate tú.


El finde pasado fue un finde de cuento, y no porque fuera mágico, que también, sino porque fui a otro curso de contar cuentos, aprendí mucho, me reí mucho más, aunque quizás lo más importante que he sacado de esa experiencia, no sólo conocer a una gran cuentera, Magda labarga, sino confirmar que me quiero dedicar a esto, que quiero contar cuentos, y saber que me queda un laargo camino por recorrer, y lo más inmediato es vencer el miedo que me da.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

No hay nada como leerte para saber la pasión y el entusiasmo con que debes hacer frente a tus cuentos. Estoy segura de que eres una maravillosa cuentera; algún día estaré ahí aplaudiendo niña, algún día...

Besos

Lundra dijo...

jajajaja, gracias por la confianza, pero la pasión no ayuda a ser una buena cuentera y tengo la sensación de que no lo soy, pero como lo que sí tengo claro que soy es cabezona, voy a seguir intentándolo. jejeje, aunque sólo sea porque llegue ese día de tenerte delante, jejequé te vas enterar tú. jaja