miércoles, 4 de noviembre de 2009

Hoy ...

... el cielo tenía un enfado curioso por el sur de Madrid, le he notado en la cara llena de nubarrones que no había pasado una buena noche, aunque mientras venía hacia el trabajo, la cara mejoraba (y la mía se iba tornando oscura).
¿Qué le habría hecho la luna zalamera esta noche para que el cielo estuviera enfadado???
Seguro que traviesa como es, se ha puesto a entablar conversación y sonrisas, risas bajitas, guiños de estrellas, con algún planeta insomne y el cielo testigo, más amigo como es del sol, no ha podido más que enfadarse con la luna por traicionar ese amor tan antiguo como el mundo, ese amor imposible que a la luna tiene frita porque sabe a ciencia cierta que el sol y ella, salvo en los escasos minutos de algún eclipse despistado, nunca podrán estar juntos, y se le pasa la juventud, y la lozanía, y en breve comenzará a menguar, ayss entonces que la dejen divertirse en estas noches en las que luce plena, llena, inmensa, preciosa, misteriosa, noches en las que se siente princesa de un cielo que ahora se enfada con ella.
El cielo estaba enfadado esta mañana, pero a medida que el sol le hace entrar en razón, y le explica que la luna se siente sola, que la deje sonreir a quien quiera, el cielo comienza a tornarse en una esquina rosa, en la otra amarillo, en la otra un color indefinido, dejando entrever que hoy su traje de faena será un azul tan limpio y tan bello como tus ojos.

2 comentarios:

e dijo...

Gracias luna Lundra, por la explicación.
Me parece absolutamente razonable.

Lundra dijo...

me ha dado pereza sacar la cámara y hacerle unas fotos al enfado tremendo que tenía, la explicación hubiera sido completa, pero bueno, qué le vamos a hacer, tendréis que conformaros con la pequeña crónica que me han hecho los tres protas de la historia.

bsssss

(qué sorpresaza verte por aquí, qué bien, :) )