y sin motivo aparente se desencadena dentro de nosotros una tormenta amarga, la tristeza se hace dueña de nuestra mirada, y un peso imaginario, invisible, pero sólido, se posa en nuestras cabezas ...
... en ese momento el mundo está en nuestra contra, y todos los habitantes del planeta, sean bichos humanos, bichos bichos, o bichos verdes, son nuestros enemigos.
Como he dicho, no hace falta un motivo, una razón, una mala palabra, un malentendido, no hace falta nada, salvo levantarse con el ánimo torcido, espeso, y sin saber cómo ni porqué estás buscando guerra con todo lo que se te cruza por el pasillo, carretera, escalera, oficina, gimnasio, incluso el aire se convierte en un duro contrincante.
Hay días que ni tú misma te reconoces, no estás acostumbrada a la sensación de "tristeza sin motivo", a ir contra el mundo entero, a no querer hablar, no quierer ser sociable, pero bueno, también es cierto que tenemos derecho a tener un mal día
2 comentarios:
Lundra. gracias por dejarnos asomar a ti. Uno se siente a tu lado, compartiendo algo.
Es un placer leerte siempre, cuando estas bien y cuando no te van tan bien las cosas
Gracias Enrique, por aguantar estos tostones, jajaaja.
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