miércoles, 6 de octubre de 2010

un lazo para mis sueños ...

Me declaro, defino y reafirmo como perseguidora de sueños, ésta es si cabe mi profesión natural, la de verdad, vivo siempre persiguiendo sueños, porque tengo muy claro que ellos son los que nos hacen levantarnos cada día, sentir, vivir, compartir, sonreir, buscar, e intentar encontrar la felicidad, no pierdas de vista los tuyos, aunque algunos no los tengas claro, da igual, ya se definirán, ya les pondremos cara y voz, pero tenlos presentes, en algún rincón de algún dedo del pie, guarda ese sueño indefinido, para que luego vaya subiendo poco a poco, y cuando llegue al corazón, tenga su propia cara.
Y la verdad que en esa profesión de perseguidora de sueños me ha ido fenomenal, he pasado y pasaré mis crisis, mis miedos, me sentiré cobardica cada vez que vaya a dar el salto, pero creceré inmensamente cuando lo haya dado, aunque al poner los pies, me dé cuenta de que me he metido en tierras movedizas, ya saldré adelante, porque puedo y porque a mi alrededor tengo gente que siempre estará dispuesta a echarme una mano para salir del fango, y si en ese momento todo el mundo tiene los brazos ocupados, da igual, sacaré fuerzas de mi misma para hincar talones y empujar y seguir, porque al final del camino me espera UN SUEÑO.
pues eso, ración de sueños para todos ..........
por cierto, aquel salto que sabía que tenía que dar pero que no sabía cómo, ya está en marcha, al final es cierto que sólo hay que desear y soñar, para que el universo se encargue de ir encajando piezas, y claro, uno mismo aceptar esas piezas para darle el último golpecito dentro del puzle de tu vida.
hmmmmmmm ... el tiempo dirá

3 comentarios:

Unknown dijo...

Que es la vida sin un sueño; el trata es mínimo un sueños, si tienes más es que eres más feliz.

Unknown dijo...

Perdón, el trato!!

Tesa Medina dijo...

Hola, cielo, como no publicas me pongo al día de lo atrasado.

También soy una perseguidora de sueños, y en cuanto tengo lo mínimo para no hacer una locura del veinte me lanzo.

No importa que no acertemos siempre, la peor equivocación es no atrevernos a intentar lo que deseamos.

La vida es muy corta, pasa rápido y encima no sabemos cuanto nos va a durar. Hay que vivirla con intensidad.

Un abrazo,