martes, 7 de junio de 2011

a veces ...

a veces las tardes son tardes de miedo y vienen llenas de fantasmas, las manos hacen las veces de matamoscas y trato de apartarlos de mi mente; pero insisten, me distraen, vienen a velocidades que no soy capaz de asimilar, haciendo vuelos rasantes delante de mis ojos, y yo no quiero verlos, pero los veo, los oigo, los sientos, el aire que levantan con sus hélices mueven mi cabello, y me hacen levantar la cara y ahí los tengo, frente a frente, dispuestos a hacer de mi tarde un purgatorio, por no querer estar donde estoy, sino en cualquier otra parte del mundo, real o no; por tener que estar atenta sin querer estarlo, al final digo que ha sido una tarde espesa y dispersa, que puede parecer contradictorio pero yo me entiendo, aunque para aquellos otros fines que me incumben, y para los que realmente sí tengo atención, ha sido una tarde bien provechosa, productiva y maravillosa.


en fin, ha sido una tarde más de un martes cualquiera que ya se despide.

3 comentarios:

Tesa Medina dijo...

Lundra, cielo, creo que les debes dar un sopapo bien dado a esos fantasmas.

Y pasar una tarde paseando, tomando un cafecito en una terraza, pensando qué quieres de verdad tú, cómo quieres que sea tu vida.

Apunta en una lista lo que ya no quieres hacer, en otra lo que sí te gustaría y en otra lo que estarías dispuesta a hacer por conseguir los objetivos que deseas de tu lista buena.

A veces hay que "reiniciar" el sistema.

Un beso grandote.

Lundra dijo...

BUENA IDEA TESAAA¡¡¡ si señora, buen consejo, supongo que este punto de inflexión estaba por llegar, ahora sólo hay que decidir qué rumbo queremos coger, y ver si tenemos el coraje suficiente para encarminarnos a él, y finalmente somos más cobardes de lo que pensamos. GRACIASSSSS¡¡¡¡¡¡¡


UN BESAZOOOO ENORMEEE

Unknown dijo...

Sin más tomo nota yo también, Tesa.
Gracias!