Miro la fecha de la última entrada y parpadeo dos veces; vuelvo a mirar, fijamente estas vez, parpadeo de nuevo ante la imposibilidad de creerme este abandono, a este paso del tiempo tan dañino, tan silencioso, parece que ha pasado de puntillas un ladrón de guante blanco, y pregunto por los meses que faltan hasta hoy, pero no hay nada, ciertamente esta vez el abandono ha sido tremendo, insconsciente, como el de tantas cosas, un sacrificio más devorado por la vorágine de los momentos que corren, no sé quién corre más, si el tiempo, los momentos, lo vivido o yo misma delante de mis miedos.
Cuánto se ha quedado por el camino, allá por las fechas de la última entrada comenzaba un sueño, roto en diciembre, rehacerse y empezar de cero, hay fortaleza, hay ganas, y estás tú a mi lado para sostenerme; comenzaba una lucha sin cuartel contra lo incoherente e incompresible de esta sociedad de la destrucción que agría los corazones y esquilma las almas de las gentes corrientes; aunque muchos parecen no darse cuenta del abrigo gris como única prenda que puebla ya sus armarios, y persisten en mirar hacia otro lado, ¿habrá un Momo para ell@s, habrá un Momo para tod@s nosotr@s?
Meses intensos los que han ido pasando, sin tregua, sin descanso, un pasito hacia adelante, mil hacia atrás, pero no importa, impulso y volver a empezar, nuevas gentes, con años a las espaldas de lucha por libertades que pronto expondrán en museos, recordando tiempos que mucho no vivimos, pero ver sus carnes de gallina nos hacen rechazar; gentes nuevas, proyectos impensables hechos realidad, cambiando el mundo, o sólo nuestro universo cercano, pero siempre un camino de mil millas comienza por un solo paso, que rezaba mis comienzos en estos de los blogs cuando Chikilín dejó de ser una galleta para convertirse en mi horno virtual de sonrisas para los lunes.
Y ahora ese camino se ha llenado de piedras pequeñas que se clavan en las esperanzasss, grr cambiemos de palabra, las connotaciones de ésta hacen que su belleza se deslice por sus esquinas, dejémoslo en piedras clavadas en las ilusiones, habrá que pasar de puntillas, pero de puntillas el mundo no se entera y no conseguiremos pararlo, habrá que meter un freno de mano a la conciencia.
A medida que van pasando las líneas, y el blanco se llena de puntos negros para muchos sin sentido alguno, me doy cuenta de lo mucho que te he echado de menos, como muchas otras cosas, no siempre hay tiempo para todo, pero hay quien se permite juzgar los ritmos de vida del resto, cuántos espejos nos hacen falta a tod@s para avanzar sin destruir. No siempre hay tiempo para todo, pero un toque de atención te hace buscar el hueco, y aquí estamos, dedicado a ti, campana de atención que llegaste justo en el momento necesario, reclamando quitarle las telarañas a Serendipity, pobre rincón que sufre las consecuencias de la endiablada velocidad.
Ya no miro al futuro, y vivo posiblemente con dos meses de retraso, y pensando que seguimos en marzo, quedo con la gente para abril, y ante la extrañeza de sus caras o sus voces, trato de fijar en mi cabeza un calendario, a veces consigo tan solo ver una nube de recuerdos y me doy cuenta de que marzo está ya lejos de nuestras vidas, a veces sólo consigo envolverme más en mi propio caos, y no saber ni en qué día, ni en qué mes estoy.
pero sé que estoy, que vivo como siempre exprimiendo cada segundo de la vida, volcadas mis ilusiones en una utopía, mis energías en construirla y mi sonrisa siempre a tu lado.
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