Ganas tenía de echármelo a la cara, y decirle cuatro cositas bien dichas, pobrecillo, ya sé que no tiene culpa de na, pero algo me dice que se va a llevar la peor parte de todas las partes que se hayan partido, y partido, lo que se dice partido, se han partido muchas cosas: desde el corazón de Alejandro Sanz hasta la paz social, y vaya si hay recorrido entre lo uno y lo otro, aunque por poder podríamos decir que a los afectados por la segunda partición, la de la paz social, se les ha partido también su órgano bombeante, esto es, el corazón, así que unos por otros, vamos empezando el año, con los corazones hechos unos zorros.
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Con estas palabras quedó una entrada interrumpida y no continuada, hasta que hoy, dispuesta como venía a rendir un homenaje anónimo al faro que el lunes se apago para muchos de nosotr@s, me encuentro con que esa entrada presagiaba las líneas que iban a nacer hoy.
y es que si, hasta ahora hemos creido tener el corazón partido, con la noticia de ayer por la tarde lo tenemos destrozado, acongojado, triste y vacío, un vacío desamparado que no va a ser fácil de cubrir, porque cuando alguien se nos va, duele; pero cuando encima quien se va, es alguien tan necesario en estos tiempos, duele mucho más.
Es cierto que había cumplido su hora hacía rato, que la vida le hizo el regalo de ver un despertar especial y esperado, pena que no le dio tiempo a ver los fundamentos de una nueva sociedad, vio las semillas eso sí, y la esperanza le dio aliento para quizás unos meses más, lo suyo ha sido como una fecha de consumo preferente a la que no le llegaba nunca la fecha de caducidad, o eso queríamos creer todos, deseábamos, necesitábamos creer, que nos iba a durar para siempre.
Pero un tranvía paró a la puerta de su casa, y esta vez, cansado ya, decidió cogerlo, sabiendo que se perdía capítulos de la historia para los que le hubiera gustado estar más joven, sin embargo, donde quiera que esté, nos seguirá enviado señales, palabras coherentes y justas para una sociedad consciente y justa; en aquellos momentos en los que la desesperanza y el cansancio empiecen a rozarnos la mente inquieta, vendrá a nuestras manos una de sus frases, quizás uno de sus libros, y será como enchufarnos a Gaia, y volver a emerger con energías renovadas.
Por ti, por nosotros y por los sueños de tod@s, seguiremos luchando.
Gracias maestro Sampedro, por seguir ese, su camino, y no el de los otros.
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2 comentarios:
hola hola hola Lundra. Muy buena idea que tu reaparición sea para rendir homenaje a esa gran persona.
Me alegro mucho de volver a leerte.
Yo también me alegro de haber vuelto, aunque no me alegra el motivo, aunque también esta vez, tengo la esperanza de que sea para quedarme, o al menos para abrir las ventanas de Serendipity una vez a la semana. Cómo estás??? hace mucho que no coincidimos allí donde nunca quedamos pero allí donde siempre nos encontramos. jejeejejjee
un besote enormee, gracias siempre por seguir ahí.
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