y me da por Volver, volver, volver ...
ya sabes, pequeña, llega el otoño y repliego las alas, unas alas que este año han volado poco y mal, heridas por mil tempestades, que, sin embargo, me han dejado una experiencia vital, ésa que me ha permitido encarar el otoño aprovechando las corrientes.
no puedo creer que hace ya más de un año que no vengo por aquí, tampoco que a día de hoy, y después de tantas, me sigan sorprendiendo las casualidades de la vida, ésas que un día me hicieron crearte, las de ahora te tienen a ti como protagonista absoluta.
pensé en ti hace un par de semanas, te eché de menos, me eché de menos a mi misma, y me hice un té lleno de nostalgias de aquellos tiempos en que venía a ti un día sí y otro también, aquellos tiempos de Chikilin y una Nube de Algodón, aquellos tiempos de la pandilla bloguera, los festivales, y las quedadas, y quise volver, pero ya sabes, mi excusa perfecta, la favorita, la reina y señora de mis excusas, ese tiempo maldito que se ríe de mi a la cara, pero que me sirve igualmente para acallar conciencias, y terminé por no venir.
el miércoles pasado, en uno de esos líos en los que nos metemos para ir contracorriente, un día de fiesta en el que no había nada que celebrar, fuimos a uno de esos lugares que siempre nos regala momentos únicos, y una chica con una voz preciosa cantó, sin venir a cuento, ese corrido mexicano, en aquel momento, no lo tomé como tal, pero ahora sé que nos lo dedicó a nosotras dos, y que era una orden para mi.
y para rematar, este sábado, de reencuentros, de complicidades, de abrazos que llegan al alma, y miradas que lo dicen todo, E me jaló las orejas por ti, y ya sí, lo vi claro, tenía que volver, volver volver
y aquí estoy.
si, lo sé, no confías ya en mi porque han sido muchas las veces que te prometido volver de seguido, y han pasado semanas, meses, y hasta años; también lo sé, son ésas las mismas veces que me he traicionado a mi misma, haciendo lo que no quería hacer, mea culpa.
Pero no me tires más los trastos a la cabeza, y haz como yo, acepta lo que viene, como viene, porque para atrás y lo de atrás ya no podemos cambiarlo, y disfrutemos de estas visitas, sean cuando sean, sin pedirnos más, como amantes que se encuentran a escondidas en un mundo que no les dejar vivir en libertad.
mala leche tienes, ya sé que yo libertad para venir tengo, que lo que no tengo es palabra, pues también, pero tú mejor que nadie deberías saber que aquí sólo vengo cuando mi alma me pide que abra sus ventanas, cuando manda hilos de vida a mis dedos y me pide que teja historias, cuando mi corazón quiere hablar sin sonido alguno, sin orejas que le escuchen, sólo para ti y para mi.
que no, que no te he cambiado por libretas, por servilletas de papel, por trozos de hojas recicladas, sabes que siempre he coleccionado esos retales de pensamientos; sabes, que a mi las cosas me brotan sin aviso previo, llegan como un salto de agua y caigo en vertical y si no lo escribo, mi cabeza no lo retiene, no lo recuerda tal cual, y luego me enfado conmigo misma y .... ufff, pequeña, hacemos demasiado complicada la vida, pero no conseguimos salir de esa ruleta, al fin y al cabo, todos somos hámsters de este sistema, aunque no nos guste reconocerlo y aunque nos creamos que no, pero al fin y al cabo, vivimos según sus reglas, y no tenemos el coraje para salirnos de él.
has sonreído? bien, (que no), que si, que te he visto, (que no), que sí, te ha gustado eso de que me considere un ratón, eres mala, pero has sonreído y con eso me conformo por hoy.
si, ya me voy, no puedo prometerte volver mañana o pasado, quizás ahora vivamos una racha de venidas continuas o quizás no, lo intentaré, aunque no te prometo más que la promesa de no dejarte en el olvido; ya no pongo ni fechas ni horas, ni visitas comprometidas, porque la vida me está enseñando, y de qué manera, que la que manda es ella, es ella quien mueve los hilos de esta marioneta, así que hoy contentas las dos de este reencuentro nuestro también, como tantos fueron los del sábado, y esperemos con ilusión al siguiente, que ojalá no tarde.
ahhh, ayer también volví a encender el horno, si, te dejo unas cookies que hice, si, le faltan un toque, pero es que ... a mi también. :)
'Y volver volver, volver a tus brazos otra vez,
llegare hasta donde estes
yo se perder,yo se perder,
quiero volver, volver, volver.'
(Vicente Fernandez)
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1 comentario:
Lundra mágica. Siempre eres como una aparición inesperada pero que siempre estoy esperando. Me encanta verte y me gusta mucho leerte, con toda tu imprevisibilidad.
Hasta la próxima, que será pronto o tarde o nunca o siempre.
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