lunes, 28 de febrero de 2011

abriendo ventanas

“Muere lentamente quien no voltea la mesa cuando está infeliz en el trabajo, quien no arriesga lo cierto por lo incierto para ir detrás de un sueño, quien no se permite por lo menos una vez en la vida, huir de los consejos sensatos”.

Pablo Neruda.

Hoy quito de nuevo el polvo, una vez más, otra de tantas, y me pregunto si será la última, y algo muy dentro de mi me responde que no, que el sino de este pequeño rincón es cubrirse de espesas telarañas de vez en cuando, porque su decoradora vive en una noria y a veces sí, a veces no, a veces vuelve, y a veces desaparece enfrascada en dudas, miedos, necesidades de cambio y realidades de permanencia.

Pero hoy vuelvo de la mano de Pablo Neruda y por el empuje de otras vueltas, con ganas de compartir no sé muy bien qué, porque si ahora mismo convulso está mundo, convulso está también mi pequeño universo, mi cabeza, mis sentimientos, me rebelo contra el mundo pero mis puños ni tan siquiera arañan los muros que sobre mi se ciernen, y aun así, quiero seguir adelante, y quiero cambiar cosas, todavía no sé muy bien qué, bueno sí, lo sé, de momento son pequeñas cosas cercanas, insignificantes hábitos que me permiten renovar energías, pensando que quizás algunos cambios mañana lleguen al jardín del vecino, aunque cada cual deba coger su propia pala y escarbar su propia tierra.

yo de momento vuelvo, sin poner fechas al tiempo; sólo con las ganas de hoy, de ahora, de volver a llenar espacios blancos con líneas negras; vuelvo porque si algo no ha cambiado es mi condición de cazadora de sueños, aunque a veces en mi red, caigan pesadillas, dragones que echan fuego, pero que en el fondo fondo fondo fondísimo, coleccionan besos perdidos.

3 comentarios:

e dijo...

Bienvenda de nuevo, Lundra. Me encanta saber de ti, me gusta mucho lo que escribes y como lo escribes.
Muchos besos

Tesa Medina dijo...

Qué buenos que vuelvas, Lundra y con esos versos de Neruda que me ponen más a tope las pilas.

Claro que hay que cambiar lo que no nos gusta, poner pasión y un poco de locura en nuestras vidas; añadir fantasía a nuestra cotidianidad y no dejar que la rutina acabe por dejarnos a todos inertes, aburridos y grises.

No hace falta ponerse grandes retos, sino ir incluyendo pequeños placeres en nuestras rutinas y aprender a disfrutar con todos los sentidos.

Un abrazo,

Lundra dijo...

Enriqueee, no me puedo creer que todavía sigas pasando por aquí, qué alegría más grande, cómo estás, cómo te va todo. Espero que genial. Gracias por tu visita, y por esos besos.

Tesa, que sepas que tú y tu almacén sois los responsables de mi vuelta, ese rincón me encanta, y siiii, claro que sí, hay que poner pasión en cada cosa que hacemos y unas gotas de locura, diversión, y originalidad. que cada día sea distinto, y sobre todo poner mucho amor en todo lo que hacemos. Eres especial Tesa, muy especial. Un besazo grandoteee y gracias por pasarte.