domingo, 6 de marzo de 2011

dependencia infinita

Oigo su llanto en la noche y como si tuviera un muelle, salgo disparada a buscarla, me la encuentro en medio del pasillo con los ojos llenos de una lágrimas enormes y pesadas que salen desde el profundo pozo marron de sus ojos inmensos.
Me ve, me mira, pestañea dos veces, como para asegurarse de que soy de verdad, y no otra figura mala de las que acaban de interrumpir su sueño; me tiende los brazos y cuando la cojo, su sonrisa ilumina la oscuridad de la noche, sonrisa agradecida, sonrisa de tranquilidad, reposa su cabeza en mi hombro, y vuelve a quedarse dormida.
Y yo pienso en lo inmensamente frágiles que son los niños, su universo, su red de seguridad, su colchón, su coraza, su refugio, son esos mayores que los rodean, que los han traido al mundo, y la familia cercana, es una dependencia total y absoluta, confianza ciega, que a veces, quizás más de las que debería y, siempre, más de las necesarias, se ve truncada, rota en mil pedazos, y entonces qué????, qué les queda?????
... nada

3 comentarios:

e dijo...

Pero que dices, Lundra. ¿Hay una Lundrita?.
Se ruega confirmación.

Lundra dijo...

jajjaajjjaa, noooo, jajajajaa de momento no Enrique, a quien me refiero en el texto es mi sobrina, este finde he estado visitándoles y la niña se despertó en mitad de la noche y se fue al pasillo a oscuras, jejejee, y allí me la encontré yo, jejejjee. Un besazo

Tesa Medina dijo...

Mi nieta que tiene cuatro años y medio y le encanta ver películas, cuando sale algo que le asusta me llama para que la abrace.

Le digo: ¿quieres que la apague? y me dice que no, sólo con que cuando salga "el malo" estés con ella y la abraces ya se le va el miedo.

Sí, cuando son pequeños son muy dependientes, tanto que asusta cuando ves a esos niños que abandonan y descuidan.

Estás hecha una tía amorosa y atenta. A mí también me has hecho dudar de sí hablabas de una "Lundrita" como dice Enrique.

Un abrazo,