hay días, y ratos, quizás instantes, en los que hacemos lo que no debemos, que es rebuscar en los baúles del pasado, añicos de fotos, de sueños, recuerdos posiblemente adulterados por el paso del tiempo, a veces y sólo a veces necesitamos volver la vista atrás, pensar en el final que tendrían aquellos caminos que no tomamos, cogemos curvas peligrosas que nos adentran en territorios llenos de falsas esperanzas, cual arenas movedizas, y a poco que nos descuidemos, al movernos más rápido para intentar escapar, nos quedamos atrapados en un día de la marmota, lleno de ansias rotas.
a veces y sólo a veces nos pueden el dolor ajeno, una revolución que no es la nuestra pero que adoptamos para justificar nuestra existencia, buscamos en los rincones la mota de polvo en que queremos convertirnos para no ser nada, hacemos piruetas en la jaula de la vida, y fabricamos aviones de papel con los que tirarnos sin paracaídas del edificio más alto de nuestra pena, y todo ello ...
para qué....
quizás para evitar pedir lo que debemos pedir, perdón por haber dicho algo que sabíamos que iba a hacer daño.
pues nada, habrá que poner remedio a tanta tontería.
4 comentarios:
Bonita reflexion.
Cada uno tiene un proceso, unico y especial para llegar al mismo punto, pero no por ello deja de ser necesario.
Un saludo.
Cómo estás Jofe, qué alegría tenerte por aquí. cómo va todo???? a ver si te escribo con calma.
un besazo y gracias por venirte a este rincón.
Hola, guapa, ya era hora que "posteases"
Será el tiempo, será la revolución, no sé, pero ando también reflexiva y, tratando de encontrar respuestas, retrocedo en el tiempo y me pongo melancólica, y cuestiono lo que hago o lo que dejo de hacer...
No sé, mi post de hoy va un poco por estos derroteros, aunque el tuyo es más poético.
Muchos besos, Lundra.
Ahi vamos... tirando...
Gracias a ti por dejame participar en este rincon.
Un abrazo.
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